"Vosotros sois mis amigos y la prueba más grande de Amor que alguien puede hacer por sus amigos es dar la Vida por ellos. Juan 15:13"
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DOCTRINA
JEHOVÁ Y JESÚS EL MISMO

Juan 8:58 Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

¿Se ha preguntado usted como se llamaba Jesús antes de nacer en la Tierra? En este tema usted obtendrá conocimiento suficiente en cuanto al Jesús del Antiguo Testamento.

Jesús dijo que debemos de ser bautizados el nombre de tres personas:

Mateo 28:19 Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

¿Será que debemos de ser bautizados en tres nombres? Si es así, entonces la Biblia se contradice al decir que solo hay un nombre dado a los hombres en la cual podamos ser salvos:

Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos.

¿Por qué la Biblia nos manda a bautizar en el nombre de tres personas y también en el nombre de Jesús?

Lo que sucede es que el nombre de las tres personas es el mismo. Ese nombre es el tetragrámaton que se escribió en los diez mandamientos y nosotros en español lo referimos por el nombre de Jehová.

A continuación, voy a mostrar un ejemplo donde usted puede ver que Jehová habla en plural dándonos la idea de que son varias las personas hablando:

Génesis 11:6-7 dijo Jehová. He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un lenguaje… Ahora pues, descendamos, y confundamos allí sus lenguas, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

El nombre “Jehová” es el nombre de las tres personas que se mencionan en Mateo 28:19.

En un tema que hice titulado ¿Es Jesús Dios?, muestro que Dios es simplemente un titulo que se le atribuye a una entidad o a varias entidades en conjunto actuando como una sola. Solo hay un Dios, pero ese Dios está compuesto por tres personas o entidades sobrenaturales. El nombre propio de ese único Dios es Jehová.

Isaías 45:5 Yo Jehová, y ninguno más hay: no hay Dios fuera de mí…

Este versículo dice que no hay otro Dios fuera de Jehová. Preste atención, dice únicamente fuera de Jehová. ¿Qué pasaría si estuviera en conjunto con Jehová? ¿Sería Dios juntamente con Jehová? La respuesta es sí.

Al Jesús ser uno con el Padre tal y como el dijo, esto lo coloca en conjunto con Jehová al igual que el Padre, y el Espíritu Santo.

En todo el Antiguo Testamento, Jesús se mostraba físicamente bajo la identidad del “Ángel de Jehová” y en muchas ocasiones ocultó su identidad para no usar su verdadero nombre.

Por ejemplo, Jacob luchaba contra un ángel que no quiso decir su nombre:

Génesis 32:29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendijo lo allí.

En el versículo siguiente usted verá que Jacob sabía que el ángel era el mismo Dios.

Génesis 32:30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi á Dios cara á cara, y fué librada mi alma.

El ángel no quiso decir su nombre pero Jacob sabia que era el mismísimo Dios.

En esta otra ocasión, el Ángel de Jehová notifica que su nombre es oculto. ¿Podrá algún ser creado tener un nombre oculto? Vea lo que dice la Biblia:

Jueces 13:17-18 Entonces dijo Manoa al ángel de Jehová: ¿Cómo es tu nombre, para que cuando se cumpliere tu palabra te honremos? Y el ángel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es oculto?

Si usted sigue leyendo la historia en los siguientes versículos, se dará cuenta de cual es el nombre de este misterioso ángel. Vea los siguientes versículos:

El próximo versículo le mostrará que el Ángel de Jehová es Dios y también se llama Jehová.

Jueces 13:21-23 Y el ángel de Jehová no tornó á aparecer á Manoa ni á su mujer. Entonces conoció Manoa que era el ángel de Jehová. Y dijo Manoa á su mujer: Ciertamente moriremos, porque á Dios [elohim] hemos visto.

Al final del versículo anterior, Manoa claramente reconoce que han visto a Dios.

La palabra elohim fue la palabra original hebrea que se utilizó en la Biblia. Esta palabra es la forma plural de Dios. Pero esto no para aquí, luego, si usted sigue leyendo en el versículo 23 verá que la mujer de Manoa llama al ángel de Jehová por su nombre verdadero que es Jehová:

Jueces 13:23 Y su mujer le respondió: Si Jehová nos quisiera matar, no tomara de nuestras manos el holocausto y el presente…

Es evidente que este personaje es Jehová puesto que aceptó un sacrificio que solamente a Dios se le ofrecía. Vea los versículos 19 y 20.

Otro detalle es: Si usted lee el original hebreo, dice “Si Jehová quisieran matarnos”. Esto es porque Jehová son varios, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

En el texto a continuación, usted podrá ver al Ángel de Jehová reprendiendo a Satanás.

Zacarías 3:1-2 Y mostrome á Josué, el gran sacerdote, el cual estaba delante del ángel de Jehová; y Satán estaba á su mano derecha para serle adversario.
Y dijo Jehová á Satán: Jehová te reprenda, oh Satán; Jehová, que ha escogido á Jerusalén, te reprenda…

En el versículo uno, usted puede ver bien claro que dice “Ángel de Jehová” y sin embargo en el versículo dos dice plenamente “Jehová.” Nótese que en el versículo dos Jehová está pidiendo que Jehová reprenda a Satanás. ¿No se encuentra usted esto raro? Lo que pasa es que el ángel de Jehová es Jesús que también se llama Jehová.

Ahora vamos a ver la evidencia más contundente que le asombrará totalmente.

¿Sabe usted quien entregó los Diez Mandamientos a Moisés en el monte Sinaí?

Veamos como dice la Biblia:

Éxodo 19:24-25 Y Jehová le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el término por subir á Jehová, porque no haga en ellos estrago. Entonces Moisés descendió al pueblo y habló con ellos.

Éxodo 20:1-2 Y Habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.

Estos textos muestran bien claro que Jehová fue quien entregó a Moisés la ley. Veamos otros textos mucho más claros:

Nehemías 9:6,13 Tú, Oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Y sobre el monte de Sinaí descendiste…

Jehová mismo descendió al monte Sinaí. Esto es algo que nadie puede discutir. Pero, ahora veremos que quien realmente bajó, fue el Ángel de Jehová que es Jesús y que también se llama Jehová. Vea el relato mismo de Moisés:

Éxodo 3:2 Y apareciósele el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

Moisés mismo contó que fue el Ángel de Jehová quien estaba en la zarza ardiente.

Mire ahora lo que dijo el Ángel de Jehová a Moisés:

Éxodo 3:3-4 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Y viendo Jehová que iba á ver, llamólo Dios de en medio de la zarza…

Dice bien claro que Dios, o sea el Ángel lo llamó de en medio de la zarza. Vea entonces lo que dijo el Ángel de Jehová a Moisés:

Éxodo 3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar á Dios.

Estos textos son muestra contundente de que el Ángel de Jehová es Dios y también se llama Jehová. Ahora veamos lo que dice el Nuevo Testamento en cuanto a este tema.

Hechos 7:35 A este Moisés, al cual habían rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por príncipe y juez? á éste envió Dios por príncipe y redentor con la mano del ángel que le apareció en la zarza.

¿Claro verdad? El Ángel fue quien apareció a Moisés.

Hechos 7:38 Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí…

¿Con quien hablaba Moisés? Con el Ángel verdad. ¿Cómo dijo el Ángel que se llamaba?

Respuesta: Éxodo 20:1-2… Yo soy Jehová tu Dios… Gloria a Dios que Jesús se llama Jehová.

Ahora mire lo que dijeron los ángeles cuando Jesús subió al cielo después de haber estado en la tierra:

Salmos 24:9-10 Alzad, Oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. ¡¡¡Amen!!!

Ahora usted no tiene excusa para no guardar los diez mandamientos de Jesús que fueron escritos en dos tablas de piedra que son los dos grandes mandamientos, amor a Dios y amor al prójimo.

El Alma

¿Qué es el alma? Muchos creen que el alma está dentro del cuerpo y que es algo que sale del cuerpo en ocasión de la muerte. Este error existe debido a que muchos no saben verdaderamente lo que es el alma.

Antes que nada, “alma” y el “espíritu” no es lo mismo. Muchas personas tienden a confundir estas dos cosas.

El espíritu es simplemente sinónimo de “aire soplado por Dios”; es el aire que Dios sopló a Adán cuando fue creado y que es transmitido a todos nosotros en el proceso del nacimiento. El espíritu es como una corriente eléctrica sobrenatural que le da vida al cuerpo y que todos llevamos en el cuerpo, incluyendo los animales. Mas adelante voy a presentar pruebas Bíblicas. El espíritu no oye, no ve, ni entiende, no ama, ni odia; es simplemente un soplo de Dios que vuelve a Dios en ocasión de la muerte, ya haya sido buena o mala la persona.

Eclesiastés 12:7 Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.

El alma es totalmente diferente al “espíritu”. El alma es la composición de dos cosas las cuales son: polvo de la tierra y soplo de Dios, o sea “espíritu”. Veamos como lo presenta la Biblia:

Génesis 2:7 Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

El “soplo de vida” no es vida. La vida se forma cuando los dos elementos se juntan, el soplo más el polvo. Una vez que Dios juntó el “polvo” con el “soplo”, el hombre se convirtió en un “alma viviente” que es lo mismo que “ser viviente”.

El alma es el cuerpo mismo cuando está vivo, y en ocasión de la muerte el alma o ser vivo
simplemente deja de ser. En otras palabras, cuando el espíritu abandona el cuerpo, el alma o ser viviente muere.

Los animales también son almas. Ellos son compuestos de las mismas dos materias que el hombre, soplo y espíritu. Veamos el caso de cuando Dios ordenó a Noe que metiera los animales en el arca. Dios llamó a los animales “almas vivientes”.

Génesis 9:10 Y con toda alma viviente que está con vosotros, de aves, de animales, y de toda bestia de la tierra que está con vosotros; desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.

Hay muchos versículos que muestran que los animales son almas vivientes iguales que nosotros los humanos. Unos cuantos de ellos son los siguientes:

Salmos 74:19 No entregues á las bestias el alma de tu tórtola...

Apocalipsis 16:3 Y el segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fué muerta en el mar.

Para ser más claro, la Biblia dice que todo ser viviente que tiene sangre es un alma:

Deuteronomio 12:23 Solamente que te esfuerces á no comer sangre: porque la sangre es el alma; y no has de comer el alma juntamente con su carne.

Levítico 17:14 Porque el alma de toda carne, su vida, está en su sangre: por tanto he dicho á los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.

La Biblia también compara a los anímales con los seres humanos. Los dos son iguales y van al mismo lugar en ocasión de la muerte. La única diferencia es que nosotros tenemos razón, libre albedrío, y los animales no.

Eclesiastés 3:19-20 Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad. Todo va á un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo.

Esto está muy claro. Los animales tienen soplo (aliento) al igual que los hombres y todo vuelve a su lugar de origen en ocasión de la muerte.

Ser-viviente y alma es lo mismo. Esto quiere decir que el alma o el ser viviente muere en ocasión de la muerte. La Biblia dice que el alma o ser viviente que ha pecado ha de morir, mostrándonos claramente que el alma misma es la que muere:

Ezequiel 18:4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.

El alma también es sinónimo de vida. Lo que en realidad el versículo anterior quiere decir es que “la vida del padre, y la vida del hijo le pertenecen a Dios; y el ser viviente que pecare, ese morirá”. Por eso es que todos morimos. Si el alma fuera algo que se encuentra dentro del cuerpo. Entonces solamente el alma moriría y no el cuerpo. Pero no es así. Esto contradice ya lo que muchos cristianos modernos creen; que el alma no muere sino que viaja. Pero como a usted solo le interesa lo que dice la Biblia, ya usted sabe que el alma muere y que la energía, espíritu o soplo de todos nosotros vuelve a Dios que lo dio.

El Infierno

Muchos creen que el infierno es un lugar de tormento y fuego a donde van eternamente
los malos en ocasión de la muerte. En este tema asimilaremos lo que es el infierno y que es en realidad lo que sucede allí.

La palabra “infierno” es una palabra que utilizaron la mayoría de los traductores que convirtieron ciertas versiones de la Biblia al español. Donde quiera que usted lea en su Biblia la palabra “infierno”, en realidad era otra palabra la que se encontraba allí. Los traductores utilizaron la palabra infierno puesto que ellos determinaron que la población común no entendería las palabras originales. El problema es que cuando averiguamos cuales eran esas palabras originales, ninguna de ellas quiere decir “lugar de tormento en fuego”.

Las palabras originales del griego y hebreo fueron las siguientes:

Gehenna (griego, guéenna) = Lugar que existía para quemar basura afuera de Jerusalén.

Hades (griego, hád's) = Mundo bajo ó sepulcro (tumba) .

Seol (hebreo, she'ôl) = Estado invisible ó sepulcro (tumba) .

Tártaro (griego, Tartaróô) = Un abismo oscuro debajo del hades.

Estas palabras fueron las que se usaron originalmente en la Biblia los apóstoles y los profetas, no la palabra “infierno”. Un infierno que arde en fuego no existe. El infierno o mejor dicho “el lugar de tormento en fuego” será un evento que ocurrirá al fin de los mil años tal y como lo dice claramente el capitulo 20 de Apocalipsis. Durante este evento, es cuando Dios castigará a todos los malos y no cuando la persona muere:

Apocalipsis 20:7-10 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será soltado de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlas para la batalla; el número de ellas es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Todas las personas que han vivido sobre la tierra y que nunca entregaron sus vidas ha Dios serán resucitadas por Dios después de los mil años. Dios los revivirá para pagarle a cada uno según sus obras en el lago de fuego:

Apocalipsis 20:5 Mas los otros muertos no volvieron a vivir hasta que sean cumplidos los mil años…

Apocalipsis 20:13-15 Y el mar dio los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fue hecho juicio de cada uno según sus obras. Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no fue hallado escrito en el libro de la vida, fue lanzado en el lago de fuego.

Mateo 13:40-41 De manera que como es cogida la cizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad, Y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.

Note que la Biblia dice “según sus obras”. Esto quiere decir que ellos no van a quemarse eternamente sino por un plazo de tiempo según hayan sido sus obras. Cada persona se quemará en el lago por un tiempo diferente de la otra. Esto se debe a que sus pecados no fueron los mismos.

Una vez que todas las personas hayan sido quemadas, el fuego se apagará y solo quedarán cenizas. La Biblia dice que los que nos hayamos salvados pisaremos sus cenizas con nuestros pies:

Malaquías 4:1-3 Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama. Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Y hollaréis á los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día que yo hago, ha dicho Jehová de los ejércitos.

No se alarme usted por el hecho de que el fuego no es eterno. Esto se debe a que Dios es un Dios justo. Una persona que solamente robaba gallinas no puede quemarse eternamente igual que Hitler que fue un pecador empedernido que mató a más de seis millones de judíos.

También, analicemos otro caso. Imagínese una persona que mato a su hermano hace seis mil años y otra que mató a su hermano ayer. Ambas mueren y supuestamente van al “infierno” a quemarse por siempre. El que murió primero ya lleva y siempre llevará seis mil años más que el otro que murió ayer por el mismo pecado. ¿Es justo? No. La palabra de Dios es clara cada uno pagará conforme a sus obras.

Jeremías 17:10 Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar á cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

Las personas malas que mueren en estos momentos y que han muerto en la historia son reservadas en sus tumbas hasta que sean resucitados después de los mil años. En el estado de muerte ellos no pueden ver, oír, hablar, ni pensar. La muerte es como cuando dormimos pero sin soñar. El tiempo pasa en un abrir y serrar de ojo.

2 Pedro 2:9 Sabe el Señor librar de tentación á los píos, y reservar á los injustos para ser atormentados en el día del juicio;

Otro detalle acerca del infierno es que las personas comunes creen que el infierno está debajo de la tierra. Se ha probado físicamente y científicamente que no existe tal lugar allí. Además, en toda la Biblia dice que el infierno será el mismo planeta tierra en que vivimos. Lo único que falta es que Dios le ponga fuego, y ya sabemos que esto sucederá después de los mil años:

Apocalipsis 20:9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y circundaron el campo de los santos, y la ciudad amada: y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró.

2 Pedro 3:10 Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas.

Satanás, quien es el peor enemigo de Dios, también será atormentado en el lago de fuego por un tiempo que no sabemos y se volverá cenizas al fin de ese tiempo. El profeta Ezequiel nos cuenta de la siguiente manera:

Ezequiel 28:18 Con la multitud de tus maldades, y con la iniquidad de tu contratación ensuciaste tu santuario: yo pues saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y púsete en ceniza sobre la tierra á los ojos de todos los que te miran.

Ezequiel 28:19 Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se maravillarán sobre ti: en espanto serás, y para siempre dejarás de ser.

Ni siquiera el Diablo que es el más malo se quemará eternamente como muchos creen. El dejará de existir para siempre. La gran mentira de que cuando una persona muere va al infierno es una creencia que proviene de naciones paganas, de la iglesia católica, y luego copiada por los protestantes que se separaron de ella durante los siglos pasados.

El creer que Dios va a quemar a los malos eternamente en fuego por un simple pecado que cometieron, a saber, por solamente 70 o 60 años de su vida no es razonable y pone a Dios como un juez injusto. La palabra segura de Dios dice que Dios pagará a cada uno según fuere sus obras, Apocalipsis 20:12-13.

¿A Dónde van los Muertos?

Muchos han creído que cuando las personas mueren van a algún otro lugar, ya sea el cielo, el infierno o el purgatorio. Incluso, muchos han cometido suicidio creyendo que Dios los está esperando en la gloria. En este tema, vamos a ver lo que la Biblia en realidad dice en cuanto al destino de los muertos.

En primer lugar, en cuanto a ir al cielo en ocasión de la muerte, la Biblia dice que los vivos no iremos primero que los que han muerto ni viceversa. Esto nos da a entender que los que mueren no van a ir primero que nosotros que estamos vivos:

1 Tesalonicenses 4:15 Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

Si usted notó la ultima parte del versículo anterior, dice “los que durmieron”. Es decir, la Biblia compara la muerte con el acto de dormir. Esto se debe a que en ocasión de la muerte la persona no viaja a ningún lado sino que duerme.

La Biblia dice que los muertos no pueden alabar a Dios. Muchos cristianos dicen lo contrario; dicen que el hermanó de la iglesia que acabó de morir está alabando al Señor. Amigo esto es una gran mentira:

Salmos 115:17 No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio;

Isaías 38:18-19 Porque el sepulcro no te celebrará, ni te alabará la muerte; Ni los que descienden al hoyo esperarán tu verdad. El que vive, el que vive, éste te confesará, como yo hoy: El padre hará notoria tu verdad á los hijos.

Uno de los requisitos para poder entrar al cielo o al infierno es que hay que estar vivo. Si la persona no está viva, no puede estar en ninguno de los dos lugares puesto que la persona no existe. La muerte es el equivalente a no existir; es el mismo estado antes de la creación, simplemente no existíamos.

Otro detalle, es que Dios no es un Dios de muertos. La muerte la inventó Dios para los que desobedecen su ley. Y fue hecha precisamente para que los pecadores mueran y no puedan entrar al cielo. La muerte no es un pasadizo al cielo sino un obstáculo para que no entren.

Marcos 12:26-27... ¿No habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? No es Dios de muertos, mas Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis.

Lucas 20:38 Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque todos viven á él.

La muerte es la paga del pecado, por esto Dios no puede ser Dios de muertos. Si fuera así, Dios sería resguardo del pecado y de Satanás.

Debemos de alabar a Dios mientras vivimos, puesto que en ocasión de la muerte, ya no podemos hacerlo más.

Eclesiastés 12:1,7 Y ACUÉRDATE de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento; y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.

Nadie que está muerto está en el cielo, ni siquiera los que escribieron la Biblia. Vea el ejemplo de David que fue quien escribió el libro de Salmos:

Hechos 2:29,34 Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy. Porque David no subió á los cielos...

Hebreos 11:32,39-40 ¿Y qué más digo? porque el tiempo me faltará contando de Gedeón, de Barac, de Samsón, de Jephté, de David, de Samuel, y de los profetas: Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa [cielo o vida eterna]; Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros.

Otra vez, si usted se fija en la última parte del versículo anterior, la Biblia vuelve y confirma que los que mueren no pueden ir al cielo primero que los que estamos vivos. Es decir, ellos todavía duermen. Ninguno de los personajes ya mencionados está en el cielo.

Entonces la pregunta es, ¿Cuándo iremos al cielo? Y la respuesta es: Únicamente cuando Cristo venga a buscarnos; tanto a los vivos como a los muertos:


Mateo 24:30-31 Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.

Si usted muere antes de que Cristo venga a la tierra, él le resucitara o le despertará del sueño de la muerto cuando el venga. Recuerde que la muerte es un sueño.

Juan 11:25-26 Dísele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

1 Tesalonicenses 4:16-17 Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero: Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Una vez más en el versículo anterior, la Biblia dice que cuando Cristo venga resucitará únicamente a los que murieron en Cristo. Los que no murieron en Cristo serán resucitados en la segunda resurrección que será mil años después de la primera. Ellos serán resucitados para ser quemados en el lago de fuego. Lea Apocalipsis capitulo 20.

El cielo es un lugar real donde vive Dios. Está ubicado en una parte del universo que no sabemos, y Jesús viajará desde el cielo hasta esta tierra para buscarnos. Los muertos no van a ningún lugar sino que duermen hasta el día en que Dios los levante; ya sea para bien o para mal.

ALIMENTOS INMUNDOS

Cuando Dios hizo al hombre, le instituyó que sus alimentos serian únicamente vegetarianos, frutos de todo árbol que da semilla, vegetales, y hierbas:

Génesis 1:29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer.

El hombre no fue creado para comer carne. Ni siquiera los animales creados comían carne:

Génesis 1:30 Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así.

Ningún animal que vivía sobre la tierra comía carne. Todos eran vegetarianos por orden de Dios. Así será la tierra nueva por segunda vez cuando esté sin pecado y sin muerte. Porque para poder comer carne, hay que matar, lo cual en el Cielo esto no existe. Así que amigos carnívoros matadores, acostumbraos a no comer carne desde ahora.

Los hijos de Dios empezaron a comer carne por emergencia y no por gusto. Como dos mil años después de la creación de Dios, después del diluvio, cuando Noé salió del arca, ellos no tenían que comer porque todas las plantas habían perecido en el agua. En aquel entonces, Dios les permitió comer de ciertos seres vivientes para que pudieran sobrevivir:

Génesis 9:1 Y bendijo Dios á Noé y á sus hijos, y díjoles: Fructificad, y multiplicad, y henchid la tierra:
Génesis 9:3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y hierbas, os lo he dado todo.

El versículo que acabamos de leer, pareciera indicar que todo se puede comer sin hacer diferencia entre tipo de animal. Tome en cuenta que aquí dice “todo” en su contexto. Es decir, “todo” de todos los animales limpios. Ya Noé sabía cuales eran los animales limpios desde antes del diluvio. Fíjese en las dos clases de animales que Noé subió en el arca dos capítulos antes, Génesis 7:2.

Esta costumbre vegetariana ó régimen alimenticio la perdieron los hombres a medida que pasó el tiempo. Años después que se formó el pueblo hebreo, bajo la esclavitud de Egipto, ellos ya comían todo lo que le daban los egipcios. Dios en aquel entonces los liberó por manos de Moisés, y les volvió a enseñar lo que debían de comer para mantener la salud del cuerpo, y en Levítico 11:1-47 encontramos todo lo que Dios le enseñó a su pueblo que debe de comer.

La Biblia expone a los animales que no se deben de comer bajo la categoría de inmundos, o sea, sucios. Esta es la misma categoría que Jesús les dio a los demonios:

Marcos 5:8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

Los animales terrestres que están clasificados como limpios y que se pueden comer son los que rumian y tienen las pesuñas hendidas o rajadas. Ejemplo: la vaca, el chivo, el cordero, etc. Entre los inmundos y que no se pueden comer porque les falta una de las dos cosas, está el perro, el puerco o chancho, el caballo, etc:

Levítico 11:3 De entre los animales, todo el de pezuña, y que tiene las pezuñas hendidas, y que rumia, éste comeréis.

Los animales del agua que están clasificados como limpios y que se pueden comer son aquellos que tienen aletas y escamas. Ejemplo: La tilapia, el mero, la sardina, el salmón, etc. Entre los inmundos porque le falta una de las dos cosas está el tiburón, la langosta, el cangrejo, la ballena, etc.

Levítico 11:9 Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: todas las cosas que tienen aletas y escamas en las aguas de la mar, y en los ríos, aquellas comeréis.

Para la clasificación de aves, insectos, y reptiles, siga leyendo el capitulo once de Levítico.

Muchos afirman que las reglas en cuanto al régimen alimenticio han cambiando en el Nuevo Testamento por la muerte de Jesús, pero esto no es así. Años después de la muerte de Jesús, Pedro afirmó que nunca ha comido cosa inmunda:

Hechos 10:14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común é inmunda he comido jamás.

Juan, el discípulo amado de Jesus, 90 años después de la muerte de Jesús llama a las aves que no se deben de comer, sucias:

Apocalipsis 18:2 Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles.

Desde la creación, el pueblo de Dios ha mantenido un régimen alimenticio Bíblico como lo manda Dios, con excepción de aquellos que desobedecen su palabra. Hacen ya miles de años que estos preceptos fueron puestos en vigencia y continuarán así en el futuro.

El profeta Isaías profetizó una profecía concerniente a los alimentos que todavía no se ha cumplido y que es para el futuro. Si esta profecía no se cumple, entonces el profeta es falso. Esto nos confirma que las reglas en cuanto a la alimentación establecida por Dios no han cambiado como muchos suelen creer:

Isaías 66:15-17 Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para tornar su ira en furor, y su reprensión en llama de fuego.
Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada á toda carne: y los muertos de Jehová serán multiplicados.
Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de puerco, y abominación, y ratón; juntamente serán talados, dice Jehová.

Aquí usted se puede dar cuenta de cual es el futuro que le espera a aquellos que comen abominación, ratón, y puerco, y cualquier otra cosa inmunda haciendo caso omiso a la voluntad del Dios Todopoderoso.

Recuerde, la dieta original de Dios es la vegetariana, el comer de ciertos animales limpios solo se introdujo como emergencia y así debe de permanecer mientras vivamos en esta tierra de pecado. El plan de Dios es que usted sea vegetariano y saludable como Adán en su creación.

Sábado - El Día del Señor

Entre los diez mandamientos que Dios entregó a Moisés, estaba el sábado. Dios ordena a todos los seres humanos a observar y descansar en el séptimo día. Este mandamiento es igual de importante que los demás. El desobedecer este mandato es ignorar la voluntad de Dios y transgresión de su ley.

Muchos que se dicen ser cristianos argumentan diferentes cosas en cuanto al sábado. Unos dicen que fue abolido. Otros dicen que era solo para los judíos. Otro grupo dice que Jesús los clavó en la cruz, y el más popular que hora está agarrando fuerzas, dicen que el sábado fue cambiado por el domingo. En este tema, usted podrá ver que estos argumentos no tienen nada de verdad y que por lo tanto el sábado sigue siendo el verdadero día del Señor.

El origen del sábado fue establecido en la misma creación cuando Dios hizo los cielos y la tierra:

Génesis 2:2-3 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.

Dios mismo santificó el sábado. La palabra “santificar” quiere decir poner a parte para uso sagrado. O sea, que el sábado fue hecho para un uso especial que era sagrado. El problema que usted va a encontrar es que Dios literalmente hizo nada especial en ese día, ni tampoco ninguna creación. Esto claramente indica que los que iban a usar el sábado para uso sagrado iban a ser los habitantes de la tierra y no él. Vayamos al Sinaí, cuando por primera vez Dios, puso el sábado por escrito:

Éxodo 20:8-9 Acordarte has del día Sábado, para santificarlo.

Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.

La primera parte del mandamiento dice “acordarte” puesto que Jehová ya lo había dicho antes. Esto ya lo pudimos comprobar en Génesis y también usted lo puede ver en Éxodo 16:29-30 que es antes de los diez mandamientos del capitulo 20. Note que al final del mandamiento Dios hace referencia nuevamente al Génesis. Esto nos da a entender que cuando la palabra dice “acordarte” es porque Dios está pensando en la creación.

La segunda parte del mandamiento es la que indica quines son los que van a utilizar el sábado para uso sagrado. Dios le está dejando saber a los humanos que ellos deben dedicar el sábado únicamente a Dios. Es obvio que el mandamiento no es para Dios puesto que Dios no tiene a quien adorar; solo nosotros que fuimos creados. Con todo esto, Dios se abstuvo de hacer creación alguna en el día santificado por él para así darnos ejemplo.

La palabra de Dios indica que en el día santo no se puede hacer negocios ni nada personal que sea para beneficio o satisfacción propia:

Isaías 58:13 Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te deleitarás en Jehová…

Este texto indica que no se puede hacer nuestra propia voluntad en el día de reposo. Un ejemplo de hacer nuestra propia voluntad es ir a la playa para bañarnos y pasar un buen tiempo. En el mismo caso, si vamos a la playa para bautizar a alguien, entonces esa si es la voluntad de Dios, siempre y cuando salgamos de la playa tan pronto la obra del Señor ya esté hecha.

Al igual que los fariseos de la época de Jesús, los cristianos de hoy acusan a Jesús de haber violado el sábado. E sto es mentira. El perfecto ejemplo de cómo guardar el sábado fue hecho por Jesús. La profesión de Jesús era la carpintería y Jesús nunca hizo carpintería en sábado puesto que el mandamiento lo prohibía. El Señor nunca transgredió el mandamiento de Dios, sino que lo vino a restituir a su verdadero propósito por la cual fue hecho. El noventa y cinco por ciento de los milagros que la Biblia nos cuenta que Jesús hizo fueron hechos en sábados. ¿Sabe usted por qué? Porque el Sábado es para Dios tal y como lo especifica el mandamiento y no como lo hacían los fariseos hipócritas y los cristianos modernos de hoy.

Aunque Jesús hubiese querido no obedecer el sábado, él si lo hubiese podido hacer puesto que fue él quien hizo el sábado en la creación y ese es su día para nosotros adorarle. Pero tal y como en la creación, Jesús nuevamente volvió a dar ejemplo de cómo obedecerlo.

Juan 1:1-3 EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho.

Jesús es el verbo y fue él quien hizo todas las cosas incluyendo el sábado.

Marcos 2:27-28 También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.

Los fariseos hipócritas de la época de Jesús se inventaron que si alguien está enfermo y es sábado, el enfermo no podía ser ayudado. Jesús les llamó hipócritas porque lo hacían para no gastar su dinero ni su tiempo. El sábado fue precisamente para hacer la obra de Dios, y la principal era ayudar a los enfermos.

Marcos 2:27-28 También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho.

“El Sábado fue hecho por causa del hombre”; en otras palabras, por causa del genero humano. Él no dijo que para los hebreos solamente, ni tampoco dijo para los judíos, el dijo simplemente “por causa del hombre”. Le invito a que lea Isaías 56:2-6 donde la palabra de Jehová indica claramente que el sábado es para todas las naciones.

La idea de que el sábado era solamente para los judíos es absurda puesto que en la creación no existía la nación judía; no existía ni un solo judío cuando Dios hizo los cielos y la tierra. El simple hecho de que el pueblo hebreo haya recibido los diez mandamientos no quiere decir que solamente era para ellos. Alguien debía recibir los mandamientos y protegerlos. Y la única nación apta para hacer esta obra, puesto que a Jehová le complació así, fue la hebrea, la descendencia de Jacob.

Un argumento que muchos alegan entre los cristianos para no guardar el día de reposo es que el día de reposo fue abolido cuando Jesús murió en la cruz. Primeramente, ¿Dónde dice la Biblia que el cuarto mandamiento fue abolido en la cruz? En ninguna parte de la Biblia se encuentra tal escritura.

Simplemente podemos encontrar textos que son malinterpretados. Veamos uno de ellos:

Colosenses 2:14-16 Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz; Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo. Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados. Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.

Este texto no está hablando de las tablas de piedra donde Dios escribió la ley, sino del libro de la ley que Moisés escribió y que muy pocos cristianos conocen. Los únicos mandamientos que fueron abolidos fueron aquellos que eran sombra o símbolo del Mesías tal y como lo especifica el versículo 17. Estos mandamientos que también incluían sábados, pero que simbólicos del Mesías, estaban escritos en el libro de la ley.

Otros cristianos dicen que el sábado fue cambiado por el domingo puesto que Jesús resucitó en ese día. Esta creencia es un error fatal. Si Jesús hubiese cambiado el día de reposo lo hubiera dicho en las escritura. Sin embargo él nunca lo dijo. Al contrario la Biblia indica que Dios nunca habló ni hablará de otro día, lea Hebreos 4:4-8, en especial el 8.

Otro detalle que muestra que Jesús nunca cambió el sábado por el domingo es que antes de él partir al cielo, le dijo a sus discípulos que cuando venga la destrucción de Jerusalén, su huida no sea ni en invierno ni en sábado. Si Jesús hubiera cambiado el día, hubiera dicho domingo puesto que la destrucción de Jerusalén fue 40 años después que Jesús se fue al cielo:

Mateo 24:20 Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;

La palabra de Dios indica que cuando esta tierra sea restaurada y los cielos sean hechos nuevos, el sábado será el día en que iremos a adorar a Dios en su misma presencia. Será el día más alegre y de más gloria de toda la semana:

Isaías 66:22-23 Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne á adorar delante de mí, dijo Jehová.

Satanás sabe que si los cristianos violan aunque sea un solo mandamiento de la ley de Dios, el sábado, entonces se hacen culpables de todos y no pueden entrar al reino de los cielos puesto que son hechos transgresores de la ley y por ende pecadores sin salvación:

Santiago 2:10 Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos.

El sábado fue parte del plan original de Dios para la humanidad. Es decir, cuando Dios hizo los cielos y la tierra, que todo era perfecto, Dios había planeado dejar el sábado como un día de descanso, como conmemoración de la creación y de quien es su creador. El origen del sábado es desde la creación; es hecho por Dios y entregado a los hombres. Desde entonces, se ha mantenido siendo el día del Señor.

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